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INCONGRUENCIAS DE MI VIDA




Ningún corazón se rompió por mi ausencia.
Ni las lágrimas corrieron por mejilla alguna.
Solo siento el vacío de la nostalgia
cuando te busco y no te encuentro.

Ya nada es igual en mí.
Tú, cambiaste las metáforas de las ideas.
Al presentar las notas divagantes de tus labios
en la conversación de los corazones.

Ningún corazón se rompió por mi ausencia.
La lluvia no dejo de caer en la pradera.
Los candelabros no dejaron de encenderse
al notar la ausencia de las caricias.

Cuando faltan los quejidos de la piel
por el encuentro de las ideas tardecinas.
Al secarse las hojas de los amores impertérritos.
Como el tuyo y el mío en cualquier ocaso
de las almas.

Comentarios

J.A.O. ha dicho que…
Hermoso tu poema, delicado y doloros sin embargo. Me ha cautivado, en esta mi primera visita, y ojalá continúes escribiendo :)
Saludos desde México.
Rafael Chavez ha dicho que…
UN PLACER VER TUS HUELLAS EN LAS LINEAS CURVAS DEL ALMA. UN DÍA HECHAS JIRONES OTRO A RETAZO Y PORQUE NO ENTERA PARA EL VERSO INCONGRUENTE DE MI VIDA.

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QUIERO HACERTE EL AMOR

Hoy quiero hacerte el amor,
en la desesperación de la inocencia.
En la rigidez de la palabra,
y en el temor de lo prohibido.

Hoy quiero hacerte mía,
donde solo existan tus quejidos.
Donde solo se escuchen mis deseos,
en la penumbra de mis labios.

Hoy quiero hacerte el amor,
y tenerte dentro de mi.
Dejando el fuego de la pasión
que nos queme en las cenizas de los deseos.

Hoy quiero amarte,
amarte en la locura que me consume.
La que rompe las formas y las ideas,
de querer como te quiero.

Hoy, precisamente hoy,
quiero hacerte el amor en la inocencia
de esta mañana fría y nublada.
donde los quejidos hagan brillar el sol.

Hoy mujer quiero hacerte el amor,
por que el mundo no se termina
para dos que hacen el amor.

MUJER

Hoy con tus ojos granos de hermosura te vi.
Te vi pasar por mi calle.
Hermosa y con el salero de mujer amada.
Hoy, precisamente hoy mujer te vi.
Trajiste a mi mente esos gratos recuerdos,
aquellos que junto a la ventana en noche
de luna llena y con olor a jazmín,
solo tú y yo conocemos.
Hoy te vi mujer para en la calzada de mi vida,
por donde tú sola sabes caminar.
Sí, más que una mirada te dirigí.
Eras mujer de esas tarde con esas noches,
de luna llena solo para mi.
Porque todavía este corazón sabe amar.

TOCANDO MI GUITARRA

Era la canción de la noche,
aquella que entonaba la tristeza.
La que escuchaba el corazón solitario
de la cigarra y el grillo.

Así eran mis pensamientos.
Díscolos y desatinados a tu llamado.
Deteniéndome en pequeñeces,
sin fijar las pupilas en tu sombra.

Deje el silencio de mis pensamientos,
al borde de tu respiración.
Recogí el fruto de mis plegarias.
Una mirada tuya.

Así llego la partida de los tiempos.
Cuando la guitarra sonó la última nota.
Era tu canción preferida.
Esa que solo un corazón puede tocar.
Un monologo eterno.
Un si en mi boca