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Mostrando entradas de 2015

LUNA DE PAPEL

Cuando el silencio hiere y tú no estas.
Donde la espera no tiene tiempo,
y tú no estas.
Cuando las pasiones mueren,
dentro de los suspiros,
y tú no estas.
Sin importar los dolores tú no estas.
Pero al final del día,
cuando vienen los luceros.
Con tu cara de luna llena
iluminas mi sendero.
Con el canto de los grillos,
y el parpadeo de las estrellas.
Deja la noche grata tu aroma de mujer.
Hoy con el sueño de un beso.
Revive esta alma en pena
las pasiones de ese ayer.


SI ME HUBIESE DICHO QUE TE VAS

Si me hubiese dicho que te vas. Como una hoja al viento.
Si me hubiese dicho que todo termino. Igual que el leño en el fuego.
Esta soledad dolería menos hoy.
Este vacío no seria tan angustioso.
Si me hubiese dicho que ya no más,
hubiese comprendido que el amor termino. Pero nos fuimos cada uno sin saberlo
por el sendero de la soledad.
Para luego darnos cuenta que nos seguíamos
amando.
Amándonos y en el dolor de la distancia
y la soledad.
No se si tuya,
pero si muy mía.

LLÁMAME

Si me dices donde estas
iré a buscarte.
Si me llamas,
contestare corriendo a tu voz.
Solo deseo saber de ti.
Aunque sea tan solo
un instante de la vida.
No mandamos en el corazón,
tú lo sabes mejor que yo.
Somos la antífona del deseo
y los laudes de la carne.
La bebida que embriaga
las pasiones del alma.


Y SI PASARA ESTE AMOR

Aunque no te puedas ver,
Aunque le partamos el corazón a la dicha.
Yo te deseo mujer.
El tiempo pasa,
más nuestros momentos nunca regresaran.
Aunque pase el tiempo,
no ocultemos lo que con los ojos nos decimos.
Porque como te veo mi amor,
no habrán mañanas para amarte.
Solo una distancia en el tiempo infinito.
Perdóname, si tus ojos lloran,
pero es la mejor forma de decirte
que te deseo, en lo profundo de mi ser.


PORQUE TE QUIERO Y PUNTO

Si te quiero
pero nunca me preguntes
¿Por qué te quiero?
Ya que te diría muchas cosas.
Cosas tales como el aroma de tu piel,
el latir de tu corazón,
por tu ternura de mujer,
por la seguridad de tus brazos
cuando los enlaza a mi cuello.
esas y un millón más de las que ya sabes,
son el motivo para seguirte amando.
Tú lo sabes, cuando a media luz
en sorbos cortos.
Bebía lentamente tu aliento de mujer.
Sí, por eso y otras tantas más,
por eso te quiero.



ESE DESEO DE ESTAR CONTIGO

No he aprendido a estar sin ti,
ni tampoco a dejar de pensar en ti.
No, es imposible dejar de hacerlo. Amar a otro corazón como el tuyo
eso es imposible.
Tú eres la dueña de mi vida.
Nunca lo supe hasta que me faltaste. Nunca entenderé al mundo
ya que este amor es eterno
y tú eres quien lo inspira.

NECESIDAD DE UN AMOR

Hoy tengo la necesidad de estar contigo.
Hoy tengo la necesidad de mirar tus ojos.
Hoy tengo las ganas de besar tu boca,
de dormir en tus pechos.
Sí amor, hoy necesito la ternura de tus 
brazos cálidos.

ACOMPAÑAME

Para que ponerte condición en cosas del amor,
Quiero ser tuyo de una forma toral,
Entregarme a ti no con un beso, ni una sonrisa
furtiva.
No, ya fui al fondo de este dolor por no tenerte
junto a mi.
Quiero que tomes de mi todo y haz lo que quiera
soy tuyo para bien o para este mal que corroe mis venas.
Deseo ser tuyo, solo tuyo.
Si lo puedes entender después de hoy.
Tómame para ti y solamente para ti.
Así satisfacemos las ganas que hemos guardado 
y que nadie puede robarnos ya.

MUJER

Hoy con tus ojos granos de hermosura te vi.
Te vi pasar por mi calle.
Hermosa y con el salero de mujer amada.
Hoy, precisamente hoy mujer te vi.
Trajiste a mi mente esos gratos recuerdos,
aquellos que junto a la ventana en noche
de luna llena y con olor a jazmín,
solo tú y yo conocemos.
Hoy te vi mujer para en la calzada de mi vida,
por donde tú sola sabes caminar.
Sí, más que una mirada te dirigí.
Eras mujer de esas tarde con esas noches,
de luna llena solo para mi.
Porque todavía este corazón sabe amar.

QUIERO HACERTE EL AMOR

Hoy quiero hacerte el amor,
en la desesperación de la inocencia.
En la rigidez de la palabra,
y en el temor de lo prohibido.

Hoy quiero hacerte mía,
donde solo existan tus quejidos.
Donde solo se escuchen mis deseos,
en la penumbra de mis labios.

Hoy quiero hacerte el amor,
y tenerte dentro de mi.
Dejando el fuego de la pasión
que nos queme en las cenizas de los deseos.

Hoy quiero amarte,
amarte en la locura que me consume.
La que rompe las formas y las ideas,
de querer como te quiero.

Hoy, precisamente hoy,
quiero hacerte el amor en la inocencia
de esta mañana fría y nublada.
donde los quejidos hagan brillar el sol.

Hoy mujer quiero hacerte el amor,
por que el mundo no se termina
para dos que hacen el amor.

MIRANDO TU ALMA DE MUJER DESNUDA

Mírame,
mírame dentro del alma.
Cómo el cristal en el espejo.
Bajo la sombra de la arboleda
de tus ojos.
Cobijados por esos labios hermosos
que guardan el anatema de tu boca.


IMÁGENES DE TI MUJER

Recorre la idea la pradera de tu cuerpo. En la soledad de las distancias entre tu boca y el vientre.
Dejo volar la imaginación, de locuras galácticas. Donde los  cuerpos se juntan. Donde la boca hace estragos.
Recorre la idea, tu cuerpo delgado y frágil. Inverosímil constancia del amor. Fuerte estandarte de esta pasión.
Para que decir más, si te deseo. Entre los puntos suspensivos
de los quejidos y las sábanas.

A UNA FIGURA ETERNA

Entre tus pezones y mi intensión, Hay una legua de distancia. La misma que recorrimos, Para pesarnos las ganas.
Entre tu cerebro y la idea, Hay un segundo de tiempo. El mismo que duro, En perder la inocencia la mujer.
Entre tú y yo, solo nos separan las comas. Esa infame agonía,
de no poder ser mía.

EL PECADO DE LAS TRES DE LA TARDE

En silencio y penumbra
late el corazón.
Corre ligera la vida.
Sonríe la melancolía
a la dicha.
Te vi mujer.
Te vi muy mía.

Cae la lluvia,
gotas de fuego
en mi alma.
Cae la lluvia,
moja mis sentidos.
Derrite el pensamiento
que suspira en tu alma.
Que muere en tu boca.

Te vi menuda,
mujer de tentaciones.
Te vi grande,
mujer de un instante.
Te vi mujer,
hecha eternidad.
Te vi mía,
en mis acordes de enamorado.



Y LA LLUVIA CAE JUNTO A MI

La lluvia cae junto a mí.
Moja mi vida de tu presencia,
empapando el alma con tu perfume.
Dejándome saber que eres mujer.

Moja el alma.
Los sentidos y el deseo.
Corre por mi piel como la sangre.
Ella sabe cómo te amo.

La lluvia cae junto a mi.
Reboza mi vida a plenitud.
Se que tú me espera ávida
de mi y mis placeres.
Por que solo tú estas junto a mí.


SI ME VOY

Hago un alto en el camino.
Reflexiono sobre mis pasos anteriores.
Recojo las palabras dichas.
Pongo las ideas en orden. Deseo sacar este sentimiento.
El mismo que me trajo a ti.
Un deseo y un amor.
Oh quizás una vana ilusión. Miro tu rostro de mujer.
Mujer de noches galácticas.
En copas de buen vino
y buenas palabras. Miro en tus palabras el temor,
a probar lo prohibido.
Aunque mueres con las ganas
y el deseo de saborear este licor. Si me voy, no te asuste.
Los dos sabemos
que pudimos amar.
En cualquier noche de estrellas.

ERASE LA NOCHE

Y parió la tarde un lucero. De hojas verdes y luciérnagas. Y parió la tarde una idea. De mentes desnudas y apasionadas.
Y parió la noche un lucero. Donde el vino emborracha el alma. Y parió la noche una lluvia. Donde lave tus besos de mujer.
Y parió la madrugada las caricias. Estrujamos las ideas en la piel Y parió el alba otro día.
Empezamos otra vez la locura de amar.

DESNUDANDO EL ALMA

Cómo roca solitaria en medio de la nada. Viajan las ideas desnudas. Dejaron su ropa de sencillez quijotesca colgadas en la ventana de la vida.
A la llamada del amor, raudo corrió el corazón alegre. Ignominia de la dicha y la suerte. Si tus ojos aún me miran.
Abrí la cortina de la lluvia lentamente. Y moje mis labios con tus besos. Los mismos que se niegan al placer. Debajo del farol de los enamorados.
Si amas,  amas. Deja la timidez. No hay razones largas ni cortas. Solo brillo en tus ojos.
Cuando haces el amor.

DIME

Dime. ¿Qué es la vida? Depende de cómo la veas. Un conjunto de elementos biológicos que se entrecruzan y forman enredaderas de ilusiones en paredes blancas de estrellas. Que con el menor tropiezo sin importancia, hacen una tormenta de océanos. Dime. ¿Qué somos? Somos seres galácticos en carreras de dioses y además mortales. Que lloramos cuando nos duele el alma. Y rabiamos al no tener el amor deseado. Dime. ¿Qué soñamos? La conjura de los desvaríos. La irrealidad de los cuentos de hada. Beber el vino junto a su boca. Y suspirar su aliento de mujer en la cama. Dime. ¿Quién eres? Jajajaja. Hay corazón, haciendo trampas a la vida. Soy lo que hubiese querido ser en un mundo perfecto. El amante de su corazón, El deseo de ver el día, La ternura del olor dejada en la sábana después del amor. El perfume de su cuello que embriaga mi existencia. Su vida misma eso quisiera ser.

PODEMOS SER ANGELES

No deseo que cuelgues de mi cuello. Tampoco que seas una Magdalena. Solo deseo que seas mujer Que me recoja en tus brazos.  Suspire con las ganas de ser y no ser. Solo que seas mi mujer.
No deseo velas de cumpleaños. Con tu cuerpo basta y sobra. Para que ser lo que no somos. Si en la cama somos dos en uno. Podemos ser ángeles cuando aleteamos debajo de las sábanas. Pero somos solo dos que lentamente
se aman.

NOCHE OSCURA

Si amarte a ti es un error, deseo vivir equivocado. Si amándote como lo hago se puede romper mi corazón. Entonces dime tú cómo podrás sentir este amor.
Estoy cansado de estar solo. deseo estar junto a ti. En cada noche oscura porque yo te amo. Y te seguiré amando aunque me roben las esperanzas.
Yo estaré ahí, Ya que de todas manera Este loco corazón Te seguirá amando. Porque tú me extraña a mí,
ya que sabes que yo te amo a ti.

SIN SER YA TE EXTRAÑO

En la soledad de la tarde mirando la conversación de las mariposas. Surgen las incógnitas de los caminos y sus historias.
El cascabel de las piedras al sonido de la corriente. El remanso del río y el recodo de tus miradas.
En la desnudez de tu espalda, cuando se pierde mi mirada. Busco la galaxia del placer que me dan tus luceros.
Revoloteo en esta tarde triste. El pensamiento de tus palabras. Donde la esperanza espera, La franqueza de los labios abiertos.
El temor a lo negado, Al fracaso ya pasado Es la espera en la esperanza De un sueño añorado.
En la soledad de la tarde, mirando la conversación de las mariposas. Entrego el corazón y los deseos,
a tus caprichos de mujer apasionada.

REDOBLES DE AMOR

Al sonido de este tambor que llamo corazón,
suena la melodía de tu amor. Al compás de los acordes de tus labios.
Salen las notas de las palabras de dos
amantes. Solo tú y yo
En el cuaderno de las negritas y corcheas.
Y de las notas graves del amor.
Suena tamborcito cadencioso,
marca el paso de amarla,
en los suspiros de la nostalgia.

QUIEREME

Cuando el alma se mece junto a los designios de los dioses. Las columnas de tus pechos no se inmutan. La piel no se estremece con el suspiro, y las ganas de apagan lentamente.
Al guardar los deseos en el baúl de las discordias. Tus ojos se entristecen a la luz de la pasión. Y desaparece el murmullo de las almohadas, cuando se hace el amor.
En las guerras de las querencias. Tu mano marca el sendero en mi espalda. Y tu boca fija ancla en mis labios tembloroso de pasión. Despertando las incógnitas galácticas del deseo.
Tu cuerpo, ese que como surco pretendo llenar. Es el emblema de la guerra y los temblores. Donde herido el deseo,
gime lentamente su muerte a la pasión.

LOCURA DE UN AMOR

Camino en solitario junto a las piedras del camino de tu vida. Deambulo en tu alma de mujer y deseos. Soy la ira de la pasión. Quemo las ganas de verte en mis brazos. Y beberme tu aliento. Eso soy cuando no estás aquí.
Locura de un amor por ti.

TU, EL PIANO DE MI ALMA

Al sonido de este piano, que llamo corazón. Dejo clavado los latidos de mis sentimientos por ti.
Suena melancolía. La que es tuya, la que es tan mía. Sí, la que es mía.
Al sonido de este piano. Al que llamo corazón. Me es difícil decirle adiós. Cuando se me arruga el alma
Cuando se me arruga el alma al estar sin ti. Y en esta última tecla de amor, calla el silencio de la canción.


HABLANDO CON LA ALMOHADA

Sabes. Soy ere río que conociste que moja las piedras de tu alma. Soy ese río que ya sabes, donde no mueve el caudal con la misma fuerza de antaño.
Soy apenas un riachuelo. Que de vez en cuando amenaza el alma. Y remueve las arenas de tu corazón.
Sabes. Soy ese río que conociste. El que moja las piedras de tu alma. Soy la humedad de tus labios. Y la frescura que corre por tu piel.
Sí, soy ese río que ya conoces.

ENOJO

Cuando la luna llenaba tu piel. Su reflejo era poesía. Cuando la luna llenaba tu piel. Las montañas se achicaban con las caricias.
Lo ves. Cuando la luna llenaba tu piel. Andábamos en aventuras galácticas. Nuestros corceles eran caballos de corazones.
Cuando la luna llenaba tu piel. Dejábamos de ser lo que somos, y éramos viajeros en el tiempo en caballos de luceros.
Cuando la luna llenaba tu piel. Sobraban las frases. Éramos mudos de gestos. Solo cisnes entre sábanas.
Cuando la luna llenaba tu piel, No había soledad. Todo lo llenaba tú, dentro de mí.
Sí, cuando la luna llenaba tu piel.

Y QUEDA LA SOLEDAD

Cuando todo termina queda la soledad. Silencio eterno, donde anida la ausencia tuya. Te vas en silencio. No dijiste nada. Tampoco volteaste la mirada para ver mis lágrimas. Te vas despacito, y tengo este apego en el pecho de no verte más. El viento me hablaba, más tú ya no estabas. Cuando todo termina, bajamos el telón de la comedia que vivimos. No más engaños. Te fuiste sola con tus
sueños.

Y SE ME RUBORIZAN LAS GABANAS

Se me ruboriza la piel, tan solo de pensar en ti. Se me ruboriza la piel, cuando se juntan las ideas. Se me ruboriza la piel, por ti y contigo. Se me ruboriza la piel, al hacerte el amor. Se ruboriza esta piel loca, cuando escribo estas líneas. Sí, se me ruboriza la piel, tan solo de estar dentro de ti.


CONTRACORRIENTE

Cuando nada es posible, en la vida de las luciérnagas. Tampoco lo es para nosotros, en la vida de las mariposas.
Moja la existencia tu presencia, del alba al ocaso. Cuando las nubes marcan el sendero de la inocencia.
Solo los dos sabemos el sentir del amor. En querencias taciturnas de mañanas tempraneras.
Si me amas no lo sé. Si me olvida tampoco lo sobré. Pero me extraña como el rocío a la mañana.
Hoy no he tocado tu voz. La que en letras acaricia mi alma.
Bañando mi existencia de ti.

QUIÉREME

Quiéreme, Aunque solo sea un instante. Vamos, Quiéreme lentamente. Quiéreme, Sin medidas ni condición. Quiéreme, Al alba y en el anochecer. Quiéreme, Pero no pongas fronteras en el amor. Quiéreme, Ruborizando cada pelo de mí. Sí mujer. Quiéreme como somos. Yo hombre y tú mujer. Quiéreme, Antes del último sorbo. Quiéreme, Con la pasión abrazadora del sol. Pero recuerda quemar dentro de mí, La pasión de hacerte mujer. Y al final de todo. Solamente hazlo.
Quiéreme.


Y SE MOJO LA LUNA DE TI

Mojo las piedras rusticas de mi vida,
con las lágrimas de tus mejillas.
Dentro de mi alma me quemo las ganas
de la esperanza en ti como mujer. Dentro de mis suplicas,
imploro a los deseos y desvaríos
solitarios, frente a la luna llena.
Llena de los antojos del alma. Desgarro la escritura,
con líneas curvas del alma.
Esas que mueven tu vida
junto a la mía. Y se lleno la luna de ti.
En un inmenso resplandor
de mujer preñada de deseos.
En ganas guardadas para dos.

AMOR DE MEDIA NOCHE

Y llego la noche, Las luciérnagas Y tu amor despacito.
Llego la pasión, El segundo del eterno. Y el suspiro de la piel.
Me diste las horas, Yo solo los segundos. Amor de media noche
En silencio los dos Nos dimos las manos, Y los corazones corrieron.
Te fuiste y llego la noche. Regresaron las luciérnagas Y me quede con mi amor
de media noche.

NO ME SUELTES NUNCA AMOR....

Envuelve la nostalgia
este sentimiento por ti.
Donde el viento es la
capa que me cubre
y tú perfume el aroma
que embriaga mis sentidos. Te vi mujer.
Te vi hecha amor.
Te vi hecha pasión.
Te vi volcán.
Eres y fuiste mía.
Locura de un segundo.
Tentación de mi mundo.
Tormento en mis silencios.
Pero mujer de mis desvaríos,
en la ternura de mi almohada.

SER LO QUE SOY POR TI

Consume este fuego el alma,
cual volcán enfurecido.
Dejando las huellas
de los sentimientos,
como surcos eternos
en mi vida. Ya no soy lo que soy.
Solo soy, un recuerdo,
en el susurro de tus labios.
Surcos rojos que dejaron
en mí, la ilusión del regreso.
Sopla el viento en la llanura.
Donde anidan tus pupilas.
Aves eternas de nostalgia
al contacto en mi piel.

CUANDO SOLO ANIDA EL SILENCIO

Cuando solo anida el silencio, en la quietud de esta soledad. Es el reflejo de mi desierto que mora en mí.
Las horas son corceles cansados. Esas que maldicen el tiempo. Las que marcan la demora, al saber que tú no estás.
Miro los segundos. Halo de prisa los minutos. Le grito a las horas. Y tú no llegas a mi ventana.
Leo las cuartillas del amor. Desdoblando las intenciones De la pasión que me quema Más tú no estás.
Hoy te busque en las nubes. Debajo de las rocas. Levante el polvo de las ideas. Más tú no estabas en mis instantes.
Las horas son corceles cansados. Esas que maldicen el tiempo. Más yo sigo esperando,
tus pasos en mi alma.

CUANDO AMAMOS A ALGUIEN

Sí, cuando amas a alguien, se abren las puertas del cielo. Sí, lo sabes muy bien. Cuando amamos a alguien Las mariposas vuelan en el corazón.
Cuando amamos a alguien, muere la monotonía y  salen los aleluyas del alma. Cuando dedico un segundo a ti, cuando te amo en silencio, dejo de ser lo que soy. Solo para ser el sujeto de tu corazón.
Sí, cuando amamos, ya nada es igual. ¡Hay la vida! Cuando amamos a alguien.
Cuando te amo a ti.

CUANDO A LAS CINCO DE LA TARDE MORÍA EL SOL

Respire tu aliento,
y bebí tu sabia de mujer.
Me dejaste hurgar en tu piel.
Buscando la nada de la vida.
Me diste la sonrisa de los
ángeles.
El momento de la gloria.
En segundos de eternidad,
dejando a la imaginación
la candidez de la tarde
que moría junto a la
jadeante respiración
de los corceles.
Seremos eso,
lo que quisimos ser.
Piel,
suspiros,
miradas melancólicas,
espera de segundos.
Que se hacían eternos
con el tiempo.
Y al regreso del sol,
volvimos a recordar.
Que solo somos,
aliento y deseos
en la oscuridad
de nuestros pensamientos.