sábado, 12 de marzo de 2016

Y PINTE TÚ AMOR

Y te pinté de colores. 
Y te pinté de amor.
Y te pinte de melancolías. 
Y te hice tan mía,
Pero tan mía.
Que eres el alma mía.
Si enciendes la luz,
me veras en el alma.
Si abre la ventana de las pupilas,
estaré en el marco de tus pechos.
Si andas en la senda de mis
líneas curvas del alma.
Escribirás las pasiones
de amar bajo las estrellas.



Y ERA MUJER DE UNA TARDE Y MIL NOCHES

No, no lo quiero saber.
Tú me engañas a cada segundo
de rayitos de sol.
No deseo que me lo digas.
Pero dejas las marcas
en cada paso por mi cuerpo.
Soy una desgracia,
Aun moja el agua el alma.
Desde tu último adiós.
Lo malo de mi historia,
es que me enamore de ti
y de tu boca.
Y aun sigo caminando
por esta calle solitaria
llamada melancolía.
¡Qué amor este más fantoche!
Le hace cabriolas a la vida
y sin embargo te sigo queriendo.


CUANDO TENERTE ES ANATEMA

Deseo escribir en tu piel
un verso sencillo y simple.
Con las palabras de mis manos.
Tocar una sonata suavemente,
junto a tu oído.
Esas que son eternas en el alma.
Desgarrar el papel de los suspiros
en el concierto de los corazones
saltarines y alocados en tu pecho.
Los puntos y comas.
Los pondremos en cada jadeo.
Las exclamaciones en las volteretas,
cabriola de los amantes.
Esos medios locos de amor.
Si nos falta tinta.
Dejaremos en las almohadas
las líneas imborrables
en puntos suspensivos
de alocados anatemas.



TÚ MUJER

Esas ideas galácticas
entre tu boca y la mía.
Son tentaciones divinas,
de pasiones contenidas.
Tus labios finos, sí esos mismos
que al mirarlos me llevan al confesionario.
Son la causa de mi perdición.
La idea de una hermosa tentación.
Dibujo las lineas posible
de lo imposible en tu cuerpo.
Hago las cabriolas con palabras.
Las mismas que hablo
con la mirada a tu lado.
Y pienso ahora tan diferente
al leer tu piel ruborizada
cuando mis dedos juegan
a la adivinanzas en ella.
Ya no habrá secretos.
Ni para las palabras
pero menos pera las ideas.
Solo deseo ser esa gota,
que llene tus sentimientos.
Me detengo en la penumbra
de la espera.
Del momento que digas sí.
Del momento que digas plegarias
cuando entre sábanas
juguemos a ser dioses.


CUANDO ESCRIBO EN EL ALMA

Unas huellas,
marcan el surco de tus labios en los míos.
Menuda mujer mañanera,
de extraña mirada tentadora,
invitando al pecado de ser amada.
Déjame con mi silencio de amargura,
Roza con tus mejillas mi aliento,
embrujando con la mirada,
la existencia de este amor moribundo.
Cuando escribo garabatos en tu piel.
No en vano
prefiero el veneno de tus labios Juguetones,
la daga de tu voz al decir adiós.
Que la existencia de amarte y no tenerte.
Y de tenerte y no amarte.

LA NOCHE

Quisiera que a esta noche
se le escapara un suspiro.
Cuando cuente el amor
y las caricias que debajo de la luna
nos damos.
El concierto de cigarras
y grillos son los testigos.
De una noche de amor
y pasión incontenible.
Que no termine la canción.
La de los corazones.
La del tuyo y el mio.
Ciegos de locuras por amor.
Sí, a esta noche algo
se le escapo.
La ternura de nuestro amor.
La pasión de los corazones
y la irracionalidad de amarnos.


COMO LOTO DE AGUA

Corren mis palabras por tu piel,
como la fina gota de agua por la
hoja del lirio en el charco.
De esta quietud en la nada
nace la inocencia de mujer.
Hoy mas que ayer tu lo sabes.
Brota la flor en medio de la nada,
igual que este cariño inmenso hacia ti.
Como el tren diario de tu vida
que lleva tus ansias y deseos.
Continuo vaivén de ilusiones.
Así corren nuestras ganas
junto al riel de nuestras vidas
paralelas.
Tu lirio y yo el charco de la nada.