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Mostrando entradas de enero, 2013

Y SI ME DAS UN BESO

Y si me das un beso. Uno debajo de cada bombilla. Uno a la luz de las luciérnagas. Pero solo uno. Que me parta el sentimiento; abriéndome el alma en mil colores. Dame ese motivo. Como me lo brindas en cada mañana, al compás del tic tac, de tu corazón y el mío. Pero dame ese beso; para marcar con fuego esta boca tuya y tan mía, Si…si con notas purititas de tus melancolías y mis cabriolas de luciérnaga solitaria.

TE SIGO AMANDO

Y todavía te sigo amando en el infierno de mi vida. Donde clavas las dagas el dolor de las ilusiones.
Todavía te sigo queriendo aunque otro beba de tu aliento Y saboree tu cuerpo desnudo de diosa deshojada.
Si mujer, te sigo queriendo entre sonido estereotípicos guturales en la noche, los tuyos y los de él.
Aunque sea el veneno de mi muerte y el infierno de mi agonía. Reza en mi tumba abierta una plegaria, porque aun así te sigo amando.

Y HE PENSADO EN TI

He dejado mi alma al viento y viste el interior de mi tempestad. Sabes cómo se mueve mi barca en la mar de tus pupilas.
Quisiera ocultar mis secretos en la profundidad de tus pechos. Ocultando mis sueños y quimeras junto a los latidos de tu corazón.
Ya no soy yo ni tú eres tú, somos lo que debemos ser. El complemento de esta idea. El verbo de la canción, y el suspiro del éxtasis.
No soy para ti nada, pero tú eres el sostén de mi vida, el camino de mi alegría y la espera de mi tiempo.

MURIENDO DE AMOR

Navegas en mis pensamientos
como veneno maldito en mi sangre.

He hecho lo imposible para borrarte
de mi mente.
Pero ¿como te olvido?
si te dibujo a cada segundo en mis ideas.

Dime ¿que tomo para olvidarte?
Dime ¿cómo te arranco de mi?
Si eres el aire que respiro y
el agua que me quita la sed.

Mujer te quiero olvidar,
morir en tu amor
como muere la tarde
en el llanto de las estrellas

Tu navegas en mis pensamientos,
como veneno maldito en mi sangre.

LA SOLEDAD DE LAS MARIONETAS

PENSAR QUE TENIÉNDOTE LEJOS
ERA LIBRE.
NO SABIENDO QUE EL PRISIONERO
ERA YO.
PRISIONERO DE TU VOZ,
TU MIRADA,
TU ALIENTO DE MUJER,
EL PERFUME DE HEMBRA
EN CELO.
CREÍA SER EL FUERTE
SIN EMBARGO SOY FRÁGIL
COMO LA MARIPOSA.
NO PENSÉ EN LA TRISTEZA
Y DIVAREO EN MI SOLEDAD.
DIME ALONDRA DE MEDIA TARDE
¿DONDE ANIDAN TUS AMORES?