viernes, 20 de febrero de 2015

ERASE LA NOCHE

Y parió la tarde un lucero.
De hojas verdes y luciérnagas.
Y parió la tarde una idea.
De mentes desnudas y apasionadas.

Y parió la noche un lucero.
Donde el vino emborracha el alma.
Y parió la noche una lluvia.
Donde lave tus besos de mujer.

Y parió la madrugada las caricias.
Estrujamos las ideas en la piel
Y parió el alba otro día.

Empezamos otra vez la locura de amar.


No hay comentarios:

CARTA A UNA MARIPOSA

A:  Una mariposa Ayer amor, mientras contemplaba cómo se marchaba la tarde, me hacía muchas pregunta de ti y de mí.               ...